Teletrabajo, trabajo en remoto y cambios organizativos

por Ricardo Vega el 03 de septiembre, 2020
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Estrategia
8 minutos.

Como seguramente sepas, vivo en España, país donde a finales de 2019, el teletrabajo era prácticamente anecdótico. Sin embargo, escribo esto en 2020, año marcado por la pandemia mundial de COVID-19 provocada por el coronavirus SARS-CoV-2 y que sin duda ha cambiado por completo la situación en cuanto a trabajar desde casa se refiere.

Si me lees desde otro sitio distinto de España, posiblemente haya pasado parecido o, cuanto menos, la crisis haya acelerado el proceso de "migración" de tu oficina a tu casa, al menos de forma parcial.

Y es que el teletrabajo presenta muchas ventajas a nivel de capacidad de compaginación de vida laboral y personal a la vez que puede suponer importantes ahorros a las empresas. Además, la empresa gana flexibilidad al eliminar de la ecuación de crecimiento contratos para suelo de oficinas a 5 o 10 años vista. Igualmente el trabajador se puede permitir tal vez vivir más lejos de la oficina ya que el trayecto, en caso de mantenerse, pasa a ser puntual y no diario.

El teletrabajo también presenta nuevos retos a nivel de productividad personal, seguridad de la información o sentimiento de pertenencia, para los que se presentan framework y guías que permitan superarlos.

Sin embargo este post no es para hablar de las ventajas, desventajas y retos del teletrabajo. Tampoco es una entrada sobre recomendaciones o buenas prácticas que tan comunes se han vuelto en los últimos meses. En este post, me gustaría hablar de "modalidades" de teletrabajo, sus diferencias y porque creo que lo que estamos viviendo sólo es el primero de los muchos cambios que el formato de trabajo no presencial trae debajo del brazo.

Tampoco prentende ser un post oportunista sino que intenta mantener un punto de vista independiente de la situación actual que cada empresa / trabajador pueda estar viviendo debido a la pandemia.

A mi modo de ver, existen 3 modalidades de teletrabajo:

  • Teletrabajo puntual.
  • Trabajo en remoto.
  • Trabajo distribuido.

Teletrabajo puntual

Creo que es el más habitual, al menos en los ambientes en los que yo me muevo. En esta modalidad, el trabajador trabaja de forma híbrida: una parte de su semana laboral la ejecuta desde casa y otra parte desde la oficina. Estas partes pueden ser días completos o por ejemplo (y bastante habitual) un fragmento concreto todos los días (por ejemplo la tarde).

Podríamos decir que el centro de la actividad laboral es la oficina y los procesos habituales son los presenciales que, tal vez, estén adaptados para su uso en remoto. Por ejemplo, toma de decisiones y brainstormings via reuniones mayoritariamente presenciales donde hay una o dos personas en remoto a través del teléfono o, en el mejor de los casos, videollamada.

Muchos de estos procesos son síncronos, al menos de forma parcial. Los horarios suelen ser bastante estrictos y coinciden con el horario de oficina (para facilitar esa sincronía). A menudo, esta modalidad de trabajo se considera una ventaja social para el trabajador que le facilita la conciliación pero no suele asumirse como una ventaja para la compañía/empresa por lo que, a nivel de cultura corporativa, no suelen ocurrir los cambios necesarios para cambiar los procesos corporativos y adaptarlos a las características remotas.

Trabajo en remoto

En gran parte, podríamos decir que comparte muchas características con el "teletrabajo puntual" pero tanto la empresa como el trabajador tienen más asumidas las particularidades del trabajo no presencial. Para mi, el salto a este grupo se produce cuando el teletrabajo podría hacerse de forma permanente sin necesidad de acudir a la oficina prácticamente para nada.

Aún presentándose cambios culturales respecto a la categoría anterior, el "centro" del trabajo sigue siendo la oficina y tu trabajas como un "satélite" de la misma desde tu casa. Se empiezan a considerar procesos más asíncronos, tanto en la operativa del día a día como en la toma de decisiones pero siguen existiendo procesos pensados desde la presencialidad.

Trabajo distribuido

Sería el siguiente paso, donde no hay centro de operaciones concreto que centralice el día a día sino que culturalmente se "abraza" la asincronía en comunicaciones, procesos y decisiones como forma por defecto de funcionar. Lo habitual es que tus relaciones laborales se den con personas en tu misma situación por lo que se pierde esa sensación de "invitado" que hay cuando en una reunión presencial se conecta una persona en remoto.

Al no existir un centro de trabajo donde acudir, se diluye la necesidad de vivir en un sitio geográficamente cercano lo que puede provocar (en casos extremos) que diferentes personas de la organización estén en distintos husos horarios y por tanto aún se refuerza más la necesidad de una comunicación asíncrona efectiva.

Desde que empezó el confinamiento llevo trabajando en casa

Tal vez te puedas identificar con la frase que da título a esta sección. Si tu primera aproximación al teletrabajo ha sido esta, creo que no puede considerarse una buena referencia.

El teletrabajo hace que estés en casa todo el tiempo que normalmente estabas en una oficina a mayores del que ya de por si pasabas en casa. Esto hace que pases mucho tiempo sentado en el mismo lugar. Además, en esta situación, puede que no hayas estado sólo, sino que tuvieses que convivir con niños o personas dependientes. Tampoco podemos olvidarnos que la situación es muy excepcional y muy posiblemente conozcas de forma directa o indirecta a afectados. En definitiva, es una situación que seguramente haya tenido para ti consecuencias físicas y psicológicas que nada tienen que ver con tu forma de trabajar pero si impactan en él.

He leído en varios lugares que sorprendentemente la productividad se ha mantenido incluso con estas circunstancias y ha sido una "demostración" de su viabilidad tanto para empleados como empleadores. Realmente, creo que el mayor beneficio en términos de productividad no es debido al teletrabajo sino a un requisito cultural necesario para su correcta implantación: adoptar procesos de comunicación, operación y toma de decisiones asíncronos, que permitan hacer foco en tareas sin interrupciones.

Creo que esta situación nos puede valer como validación de cómo, los llamados trabajadores del conocimiento, no tienen porque trabajar desde un sitio concreto ni necesitan una persona detrás "vigilando" si están o no trabajando. Por tanto, el teletrabajo / trabajo en remoto es una opción completamente compatible pero nos queda un largo recorrido para entender que implicaciones tiene en nuestro día a día.

Conclusiones

La descripción / agrupación que he dado, es muy "de punto gordo". Evidentemente existen muchos matices y el último grupo lo podríamos dividir en varios grados de madurez. Igualmente, existen etapas intermedias entre agrupaciones.

Mi idea general es que el teletrabajo no es algo que se empiece a hacer de un día para otro y ya está.

Normalmente, las limitaciones que se suelen encontrar son relativas a conectividad y seguridad pero creo que estas, con voluntad, son fácilmente resolubles (las herramientas técnicas existen). Donde creo que existe mayor complejidad es en ese camino que hay que recorrer y donde seguramente no puedas tomar muchos atajos (a no ser que tu empresa empiece de cero) en pasar de un modelo de relación síncrono, presencial y mayoritariamente hablado, a otro remoto, asíncrono y mayoritariamente escrito.

Su adopción tiene un potencial disruptor enorme en la sociedad, con argumentos tanto desde le punto de vista del trabajador como de la empresa. Algunos son:

  • Facilitando la conciliación familiar.
  • Revirtiendo la centralización de empresas en grandes ciudades. Potencialmente, podría tener un gran impacto en problemas como la despoblación o el medio ambiente.
  • Disponer de talento a escala global.
  • Trabajar para cualquier empresa a escala global con relativa libertad geográfica.
  • Atraer talento especializado como país, captando al empleado, no a la compañía.
  • Reducción drástica de espacio de oficinas y servicios relacionados (donde podríamos incluso hablar del tráfico)

En definitiva, no creo que sea algo sencillo que vayamos a ver como la opción mayoritaria en 5 años, pero creo que sí vamos a seguir dando pasos hacia una reorganización de la forma en la que trabajamos que va a afectar a todos los aspectos de la sociedad. Poca broma 🙃

Un saludo,

Ricardo

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Ricardo Vega es un desarrollador "full-stack" al que le gusta "cacharrear con todo" pero está especializado sobre todo en tecnologías Javascript, principalmente en React. Intenta devolver a Internet lo que Internet le ha dado.

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