Las Balizas y el Internet de las Cosas

por Ricardo Vega el 07/11/2017

Uno de los temas que tengo en el tintero desde hace ya bastante tiempo son las balizas inteligentes que, aunque invisibles, cada vez tienen más importancia en nuestra sociedad.

Si aún no las conoces, las balizas inteligentes (comunmente conocidas por su nombre en inglés "Beacons") son dispositivos de bajo consumo que emiten una señal indiscriminadamente hacia cualquier dispositivo que escuche ("broadcast") permitiendo interactuar con todos los dispositivos compatibles en su radio de acción.

Para la comunicación emplean bluetooth de bajo consumo (BLE) aunque, comunmente, la interacción con dispositivos da lugar a información que se almacena en la nube por lo que las beacons suelen estar también comunicadas con Internet de forma directa o a través de algún otro dispositivo (a nivel casero, por ejemplo una Raspberry Pi).

Comunicación Beacon móvil

Con esta definicón, ya se puede ver que podríamos considerarlos dispositivos que forman parte del paradigma del Internet de las Cosas con la limitación que presentan en la comunicación, requiriendo que los dispositivos a su alrededor sean compatibles. Sin embargo, esta limitación no suele ser tal ya que gran parte de los dispositivos con los que se quiere interactuar son por defecto compatibles: Android, iOS, Windows 10, etc...

Es importante destacar que esta integración, no requiere de aplicaciones concretas instaladas en el sistema operativo, sino que se produce a nivel de dispositivo de forma nativa. Es verdad que existen algunas excepciones, pero a grandes rasgos la integración es invisible.

Sin embargo, las beacon no son un único estándar sino que existen diferentes protocolos que definen el detalle de implementación de la propia baliza y su comunicación con el exterior.

Posiblemente, los más conocidos y empleados son:

  • iBeacon: creado por Apple y cerrado. Soporte oficial exclusivo en dispositivos Apple.
  • Eddystone: creado por Google y "open-source". Soporte oficial en dispositivos Apple y Android.

Eso si, no son los únicos y existen alternativas como AltBeacon.

Los usos de los beacons en la sociedad son variados y no pretendo llenar este post de ejemplos así que simplemente expondré algunos para que puedas ver el potencial real que tienen.

Tal vez el ejemplo más claro (y conocido) sea en marketing, concretamente en geomarketing. Los beacon son capaces de conocer que dispositivos están a su alrededor. A través de una red de beacons, se puede conocer la trayectoria que ha seguido una persona en un espacio concreto (público o privado, abierto o cerrado). Ambos factores, unidos junto con más información que se conozca del dispositivo (o su propietario) sirven para dar publicidad contextualizada tanto de forma directa en el dispositivo destino como, por ejemplo, en una pantalla que muestre anuncios en función de quien está circulando a su alrededor (o mediante predicción, quien lo va a hacer). Ejemplos de esta aplicación existen ya en varios centros comerciales.

Una variación de este ejemplo es el empleado en aeropuertos y otros recintos semejantes, donde la misma información de la que hablábamos en el párrafo anterior, se emplea no sólo con fines comerciales sino también de seguridad, permitiendo un control efectivo de quien está en determinado recinto más allá de sistemás ópticos como la vigilancia (ya sea humana o por medio de cámaras). Son sistemas que se complementan los unos a los otros para formar un macro-sistema de seguridad.

Otro ejemplo sería en museos o centros de exposiciones, para dar información sobre la obra de arte que tenemos delante.

De forma informal me gusta decir que los beacon son la evolución del QR pero, al ser bidireccionales, éstos permiten nuevos casos de uso. Eso sí, todos los sitios donde podíamos usar un QR, podemos situar un beacon para informar de algo de forma invisible.

Como ves, los usos son varios y al ser una tecnología relativamente barata (puedes comprar un beacon por poco más de 20 euros dependiendo de producto y proveedor) su expansión ya se está produciendo aunque al no ser algo con lo que interactuamos directamente, es invisible.

Estoy preparando un post que ampliará este con algunos de los errores más comunes a la hora de hablar y pensar sobre beacons. Por hoy creo que tenemos suficiente ;)

Un saludo. Nos vemos muy pronto.

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